Rimbo, un perro joven con patas deformes debido al maltrato en sus primeros meses de vida, busca una familia que lo cuide y lo quiera. La Protectora Occidente Astur lo ha cuidado durante un año, pero consideran que ya está listo para encontrar un hogar. Debido a su condición, Rimbo no puede hacer largas caminatas, por lo que buscan una casa con finca o jardín donde pueda moverse con libertad. A pesar de sus dificultades, Rimbo es un perro alegre, sociable y cariñoso. Los interesados en adoptarlo deben escribir un correo a la protectora y cumplimentar el formulario en su página web. Rimbo ha sido atendido por veterinarios y traumatólogos, quienes han descartado la operación como solución para sus patas deformes. La protectora busca una familia que lo quiera tal y como es, sin prisa, para asegurarse de encontrar el hogar ideal para Rimbo.