La Policía judicial francesa ha detenido a dos sospechosos en relación con el robo de ocho joyas de 'valor incalculable' del Museo del Louvre la semana pasada. La policía inició una operación conjunta dirigida por la Brigada Antibandidismo de París y la Oficina Central para la Lucha contra el Tráfico de Bienes Culturales. Los ladrones, cuatro en total, se colaron en el museo utilizando una plataforma elevadora y rompieron una sala del museo con radiales. Sustrajeron nueve piezas de la colección de joyas de Napoleón III y la emperatriz Eugenia de Montijo, y huyeron con sus scooters, perdiendo la valiosísima corona de Eugenia de Montijo en el camino. La operación se desencadenó ante la sospecha de que uno de los detenidos pudiera huir al extranjero. El ministro de Interior francés, Laurent Nuñez, rechazó la idea de poner una comisaría en el edificio, recordando que hay una comisaría justo al lado. Parte de las joyas del museo se han trasladado al Banco de Francia, que tiene una cámara de seguridad subterránea, tras la polémica desatada sobre la seguridad del museo.