La Vuelta a España canceló su etapa final en Madrid debido a manifestaciones propalestinas. La policía cargó contra los manifestantes en distintos puntos, utilizando botes de humo y gases lacrimógenos. Dos personas fueron detenidas y se estima que 100.000 personas asistieron a las protestas. El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, destacó que la mayoría de los manifestantes actuaron de forma pacífica. La policía desplegó un dispositivo conjunto con 2.300 efectivos para garantizar la seguridad. Los manifestantes superaron a los antidisturbios y coparon el circuito previsto, lo que llevó a la cancelación de la etapa final. La tensión se incrementó a medida que pasaban los minutos, con consignas contra Israel y a favor de Palestina. El Gobierno cifra en 100.000 las personas que salieron a la calle en apoyo de Palestina.