La Dirección General de Tráfico ha activado tres nuevos radares de tramo en la provincia de Toledo, que ya están multando desde el 1 de septiembre de 2025. Estos dispositivos forman parte del último despliegue nacional de la DGT y se suman a la acción del radar fijo ubicado en el kilómetro 2 de la CM-4008. Los nuevos radares se encuentran en la N-401a, entre los kilómetros 91,62 y 93,55, en la N-403, entre los kilómetros 48,99 y 52,38, y en la A-5, entre los kilómetros 83,70 y 85,35. Estos dispositivos controlan la velocidad media a lo largo de varios kilómetros y se espera que refuercen el control en puntos clave del mapa viario toledano. La DGT ha comenzado a sancionar a los conductores que exceden los límites de velocidad en estas zonas. Los radares de tramo son considerados efectivos para controlar la velocidad media y reducir la siniestralidad en las carreteras.