La policía checa ha arrestado a un conductor de 51 años que durante seis años había estado circulando por las autopistas del país al volante de un monoplaza. El arresto se produjo tras una persecución que involucró varios coches patrulla y un helicóptero. El conductor, que había sido identificado como el propietario del vehículo, se negó a declarar y argumentó que la policía estaba invadiendo una propiedad privada. El monoplaza, identificado como un Dallara GP2/08, carece de luces, intermitentes, matrícula y otros elementos de seguridad obligatorios. El conductor se enfrenta a una multa de entre 5.000 y 10.000 coronas checas y a la retirada del carnet de conducir durante un período de seis meses a un año. La persecución del piloto fantasma comenzó en 2019, cuando aparecieron los primeros vídeos del monoplaza circulando por autopistas checas. En 2022 volvió a ser avistado, pero en todas las ocasiones el casco impedía identificar al conductor.