Tres niños italianos de entre seis y ocho años viven con sus padres en una casa en ruinas, sin agua corriente, electricidad ni acceso a la escuela, en la región de Vasto, en el sur de Italia. El caso ha sido puesto en manos de la Fiscalía de Menores de L’Aquila, que ha pedido la intervención urgente de los servicios sociales ante el “grave riesgo” que corren los menores. La familia fue ingresada de urgencia en el otoño de 2024 tras sufrir una intoxicación por setas recogidas en el bosque cercano a su vivienda. Los servicios sociales han concluido que los niños no estaban escolarizados, no tenían seguimiento médico pediátrico y vivían en un aislamiento casi total. Los padres argumentan que sus hijos están “sanos y felices” y que reciben educación en casa, lejos de lo que consideran una sociedad “envenenada” por el consumo y la tecnología. El abogado de la familia, Giovanni Angelucci, defiende que no existe “ninguna prueba de maltrato ni negligencia” y que los padres son económicamente autosuficientes. La Fiscalía de Menores ha solicitado la retirada temporal de la custodia y la limitación de la patria potestad mientras se evalúa la seguridad y el bienestar de los niños.