En Villasanta, Italia, se ha creado un equipo de ocho umarell, jubilados que supervisan obras públicas y servicios municipales. Estos umarell, seis de Villasanta y dos de Monza, fueron seleccionados por el Ayuntamiento y deben cumplir ciertos requisitos, como tener títulos universitarios y experiencia laboral en sectores técnicos. Su función es aumentar el número de ojos y oídos del Ayuntamiento para supervisar trabajos y servicios municipales, como obras públicas, limpieza de calles y cuidado de zonas verdes. El equipo trabaja de forma gratuita, pero está cubierto por un seguro al estar inscrito en el registro de Voluntarios Cívicos. La primera misión que les encomendó el Ayuntamiento fue realizar encuestas sobre tráfico. Los umarell se turnan para cubrir las diferentes partes de la localidad, y cada uno tiene asignada una zona específica. El objetivo es que sus indicaciones sean buenas indicaciones, gracias a su experiencia y conocimientos. El Ayuntamiento de Bolonia ya había dedicado una plaza a los umarell en 2018, y ahora Villasanta ha dado un paso más al profesionalizarlos.