En España, hay más perros que menores de 14 años, con 9,2 millones de perros y 6,6 millones de niños en esa franja de edad. La crisis de natalidad se debe a la precariedad laboral, el alto precio de la vivienda y la falta de conciliación. El Estado ofrece ayudas insuficientes y no existe un plan sólido para facilitar a los jóvenes formar una familia. La población inmigrante sostiene parte de la natalidad, con un número más alto de hijos. La ministra de Igualdad e Infancia no parece preocuparse por la situación. El futuro demográfico del país parece apoyarse en gran parte en la población inmigrante. Los expertos hablan de un invierno demográfico y los datos confirman el riesgo. En 2021, se contabilizaron 9,2 millones de perros, mientras que el número de hijos por mujer es uno de los más bajos de Europa.