Un propietario en Finlandia detectó humedades y un fuerte olor a orina de gato en su apartamento después de que el inquilino se marchara. La Junta de Disputas del Consumidor investigó el asunto y recomendó que el inquilino pagara 7.381 euros en concepto de gastos de reparación. El propietario había exigido 9.153 euros. El informe de inspección indicó que el apartamento tenía daños por humedad causados por la orina de gato. El inquilino argumentó que no había valores anormales de humedad superficial, pero la investigación demostró que la humedad superficial causada por la orina de gato se evaporó con el tiempo, pero los daños a las estructuras permanecieron. La Junta de Disputas del Consumidor concluyó que el causante de los daños era la orina de la mascota del inquilino, por lo que debe hacerse cargo de los problemas ocasionados. El propietario tiene derecho a una indemnización por los daños ocasionados mediante la reparación de los mismos. El inquilino había residido en la vivienda de dos habitaciones en la ciudad finlandesa de Tampere desde diciembre de 2021 hasta finales de octubre del año siguiente.