En Londres, el robo de móviles es un problema extendido, con cerca de 80.000 denuncias en 2024. La policía descubrió una red que enviaba miles de dispositivos sustraídos a Hong Kong después de rastrear un iPhone robado. La investigación, llamada Operación Echosteep, reveló que la red había enviado hasta 40.000 móviles en un año, equivalentes al 40% de los robos denunciados en Londres. Los intermediarios pagaban a los ladrones hasta 300 libras por teléfono y, una vez en Hong Kong, algunos llegaban a revenderse por más de 5.000 dólares. La policía detuvo a 46 personas y incautó 40.000 libras y varios dispositivos. La red se centraba en productos Apple por su alto valor en el mercado internacional.