Un comprador adquirió un Mercedes-Benz GLE 400 a precio de ganga, pero descubrió que las pastillas de freno delanteras eran bloques de madera con la palabra 'Brembo' escrita. El coche originalmente cuesta unos 100.000 euros. La policía de Ludwigsburg investiga el caso y cree que podría ser un error en un taller, donde se utilizaron cuñas de madera para mantener los pistones en su sitio mientras se cambiaban las pastillas de freno. En 2023, se retiraron del mercado 1,6 millones de piezas y componentes falsificados, y en 2024, 1,5 millones. La policía busca localizar el taller para aclarar si fue negligencia y evitar que vuelva a suceder. El caso supone un riesgo enorme para la seguridad vial y podría haber causado un accidente grave.