Los registros de audio en videojuegos se originaron en System Shock, un juego de rol futurista desarrollado por Looking Glass Studios. El programador Marc LeBlanc y el diseñador Austin Grossman buscaban una forma de ofrecer información al jugador sin utilizar diálogos extensos o escenas cinemáticas. La idea de Grossman fue que los personajes murieran y el jugador revisara sus diarios, lo que dio lugar a los registros de audio. LeBlanc cree que esta forma de narrativa sigue siendo efectiva hoy en día, ya que respeta la autonomía del jugador. System Shock fue un juego innovador que sentó las bases para muchos juegos posteriores, incluyendo la serie Bioshock. La idea de los registros de audio ha sido adoptada por muchos juegos y se ha convertido en un estándar en el diseño de juegos.