La sexta entrega oficial de la saga 'Predator', titulada 'Predator: Badlands', dirigida por Dan Trachtenberg, ofrece una propuesta sorprendente: un western de ciencia ficción que presenta al depredador como héroe. La película se ambienta en un planeta hostil donde un joven Predator debe recorrer su propio camino del héroe acompañado de una androide interpretada por Elle Fanning. Con influencias que van desde 'Raíces profundas' hasta 'Mad Max 2' o 'Conan el bárbaro', la película apuesta por un tono aventurero y luminoso, con ecos de la fantasía ochentera. El crítico Alejandro G. Calvo analiza 'Predator: Badlands' y destaca que la dirección de Trachtenberg dota al proyecto de una identidad clara y que el film es muy 'The Mandalorian', muy 'Willow', muy ochentero y disfrutable. Calvo define la película como 'una Disneyficación de Predator', pero sin un tono peyorativo, sino para explicar su giro hacia lo lúdico y lo visualmente espectacular. La película tiene una violencia mucho más rebajada en comparación con 'Predator 2', y se enfoca en una narrativa más familiar y fantástica. Calvo reflexiona sobre el lugar que ocupa 'Badlands' dentro de la saga, destacando que la evolución es necesaria para mantener la frescura de la franquicia.