Grandea, una anciana Jedi, utilizó el control mental para convencer a los soldados clon de que uno de ellos era el Jedi que buscaban, pero disfrazado. Esto le permitió sobrevivir a la Orden 66. Después de la masacre, Grandea abandonó su camino como Jedi y destruyó su espada láser, pasando a tener una vida más discreta en la galaxia. Utilizó con frecuencia su habilidad para aprovecharse de tratos favorables con Watto. La Novena Hermana y la Decimotercera Hermana de los Inquisidores consiguieron localizarla junto a Darth Vader, pero Grandea volvió a usar su truco mental para engañar a ambas de que la habían matado, cuando en realidad seguía viva. Esto le permitió escapar una vez más de las garras de la muerte y vivir durante décadas. La historia de Grandea se revela en Star Wars: Legacy of Vader #7, donde una anciana Jedi le cuenta su historia a Kylo Ren.