Gareth Edwards, director de 'Rogue One: Una historia de Star Wars', se encontraba en plena preproducción y debía decidir el nombre del planeta donde se desarrollaría el tercer acto del filme. Tras varios intentos fallidos, Edwards decidió tomarse un descanso y dirigirse a un Starbucks. El barista le preguntó su nombre y Edwards respondió 'Gareth', pero el barista entendió 'Scareth' y escribió ese nombre en el vaso. Al ver el nombre escrito, Edwards pensó que 'Scareth' tenía un sonido adecuado para un planeta de Star Wars. Al regresar al estudio, mostró el vaso a su compañero Gary Whitta y le dijo: 'Se llamará Scarif'. Así, sin querer, una confusión en una cafetería dio origen a uno de los planetas más icónicos de la saga. Oscar Isaac recordó que Guatemala figuraba en el emblemático final de 'La Guerra de las Galaxias' y sugirió que Poe Dameron fuera originario de Yavin 4, lo que finalmente se hizo canon en los cómics como 'Star Wars: Shattered Empire'.