'Good Boy' es mucho más que la película de terror del perrete. Una atrevida y rompedora aproximación al cine de género con alma de puro fanzine
La película 'Good Boy' es una aproximación atrevida y rompedora al cine de género, con un enfoque en la relación entre un perro y su dueño. El director, Ben Leonberg, tomó la decisión de rodar la película desde el punto de vista del perro, Indy, que es su propio perro. La película se rodó durante tres años y cuenta con una dirección valiente y sabia. Aunque tiene altibajos y momentos flojos, la película tiene vida, cariño, fuerza y pasión. La decisión de rodar siempre a pocos centímetros del suelo y desde la mirada del perro es una de las características más destacadas de la película. El guion, aunque cae en lugares comunes, es inteligente y convencional. La película tiene un presupuesto bajo y se rodó de manera artesanal, lo que la hace única y personal. La película también cuenta con algunas de las mejores escenas de terror del año y es un drama sobre la enfermedad, la depresión y el cariño incondicional de los animales. El director, Ben Leonberg, es de Bozeman, Montana, y la película se rodó con su mujer. La película tiene un efecto en el espectador, ya que después de verla, te vas a parar a acariciar a cada perrete que te encuentres por la calle.
La película 'Good Boy' es un ejemplo de cómo un presupuesto bajo y una dirección valiente pueden crear algo único y personal. Aunque el título puede parecer un poco sensacionalista, la película en sí es un drama profundo y conmovedor que explora la relación entre un perro y su dueño. Sin embargo, es posible que algunos espectadores se sientan un poco decepcionados por la falta de acción y terror en algunas partes de la película. En general, 'Good Boy' es una película que vale la pena ver, especialmente para los amantes de los perros y el cine de género.