Un estudio de PlaySafeID revela que el 73% de los jugadores estaría dispuesto a verificar su identidad para evitar jugar con trampas en juegos competitivos. La industria del cheating en videojuegos es un problema que afecta la experiencia de juego y la percepción de justicia entre los jugadores. En apenas 48 horas, se banearon a más de 330.000 jugadores por usar trampas en la Beta de Battlefield 6. La mayoría de los jugadores ven con buenos ojos la verificación de identidad en sus juegos, similar a ciertos países que fuerzan documentación oficial para acceder a redes sociales o plataformas de juegos. Sin embargo, surge la preocupación sobre la privacidad y seguridad de los datos ofrecidos. El estudio destaca la disposición de los jugadores a adoptar medidas que ataquen directamente el problema del cheating mediante verificación de identidad. La implementación de estos sistemas debe ser segura, ética y transparente, garantizando la equidad y la protección de datos.