Quentin Tarantino rodó una escena tensa en Pulp Fiction con un truco ingenioso. La escena en la que Mia Wallace se queda inconsciente y Vincent Vega le clava una aguja de adrenalina en el corazón es muy impactante. Tarantino quería darle autenticidad a la escena, pero no quería poner en riesgo a Uma Thurman. Consideró emplear una placa pectoral falsa, pero pensó que quedaría artificial. Entonces, decidió rodar la escena al revés. John Travolta empezó con la jeringuilla ya apoyada en el pecho de Uma Thurman y simplemente tiró hacia atrás. Luego, en la sala de montaje, se reprodujo el plano al revés, dando la sensación de que la aguja se estaba hundiendo en el pecho de Mia Wallace. Se añadió un sonido para simular el impacto de la aguja. Este truco permitió a Tarantino crear una escena muy creíble y convincente sin poner en riesgo a la actriz. La escena es uno de los momentos más memorables de la película.