Brandon Sanderson, autor del Cosmere, ha expresado su desagrado por las mecánicas de sigilo en videojuegos, mencionando específicamente la saga Batman Arkham, Deus Ex y los juegos de Solid Snake. Aunque no disfruta de este tipo de juegos, considera que los videojuegos son arte debido a la subjetividad y las diferencias intrincadas entre las reglas de cada juego, lo que puede crear una respuesta emocional. Sanderson se refiere a la opinión de Roger Ebert, un crítico estadounidense que no consideraba los videojuegos como arte en 2010. Sanderson argumenta que el arte solo funciona si se puede ser subjetivo con él, y que las diferencias de gusto no hacen que una persona sea mala o que su gusto sea malo. El autor terminó el primer juego de Batman Arkham por completo, pero no disfrutó de las secciones de sigilo. En cambio, prefiere juegos de acción como Doom, donde se le da un arma y se le indica dónde están los enemigos.