X-COM: UFO Defense, un clásico de la estrategia, vendió más de 600.000 unidades en la década de los 90. Sin embargo, su desarrollo estuvo a punto de ser cancelado dos veces. Julian Gollop, creador del juego junto a su hermano Nick, presentó la idea a Microporse, pero la compañía no entendió cómo funcionaba y pidió un documento de diseño más detallado. Después de crear un documento de 12 páginas, la compañía seguía sin entender y acusó a los hermanos de haber entregado un documento pobre. La adquisición de Microporse por Spectrum Holobyte en 1993 llevó a la cancelación del proyecto, pero tres responsables de Microporse animaron a los hermanos a seguir trabajando en secreto. Finalmente, la empresa necesitó un lanzamiento para cerrar el año fiscal y X-COM se convirtió en una opción viable. Los hermanos trabajaron 12 horas al día, 7 días a la semana, durante tres meses para terminar el juego a tiempo. El esfuerzo valió la pena, ya que X-COM se convirtió en un fenómeno y recibió un remake, XCOM: Enemy Unknown, y se convirtió en una de las sagas más excelentes de estrategia.