Ryan Reynolds ha admitido ser el responsable de filtrar imágenes de la primera película de Deadpool en 2014. En una entrevista con Entertainment Weekly, Reynolds explicó que filtrar las imágenes fue una forma de 'hacer trampa' para generar interés en la película, ya que el estudio, Fox, estaba mostrando escepticismo sobre el proyecto debido a la clasificación R y la falta de conocimiento del personaje. Las imágenes filtradas obligaron al estudio a dar luz verde a la película, que se convirtió en un éxito y dio lugar a una trilogía. Reynolds se convirtió en una fuerza creativa clave en las salidas de acción real del personaje y ganó mucho dinero con el éxito de la franquicia. La filtración de las imágenes también contribuyó al inicio de la ola de material de superhéroes clasificado como R. Reynolds ahora es sinónimo de Deadpool, y su personaje podría aparecer en futuras películas de Avengers.