Ron Howard, director de Solo: Una historia de Star Wars, confiesa que el mayor problema de la película fue que hubo que rodarla dos veces debido a la salida de los directores Phil Lord y Christopher Miller. La película tuvo un presupuesto de 275 millones de dólares y recaudó 392 millones de dólares, lo que se considera un fracaso en comparación con otras películas de la saga. Howard explicó que el estudio no estaba convencido del tono de la película y que se decidió volver a grabar muchas escenas. La película sigue la historia de un joven Han Solo y su amigo Chewbacca, y cómo consiguió el Halcón Milenario. En comparación, la producción del Episodio IX: El ascenso de Skywalker costó lo mismo, pero generó unos ingresos de 1.077 millones de dólares. Howard también destacó que no hay nada personal en la película y que es una pena que no haya funcionado mejor.