Peter Weir, director de 'El show de Truman', tenía una idea innovadora para hacer que el público se sintiera parte de la historia. Quería instalar cámaras en las salas de cine de todo el mundo, de modo que en un momento crucial de la película, la proyección se detuviera y la pantalla se llenara con la imagen de la gente que estaba viendo la película en ese mismo instante. Esta idea revolucionaria nunca se llevó a cabo por cuestiones técnicas y de presupuesto, pero muestra la mente genial de Weir y su obsesión por el tema de la vigilancia y el control en la sociedad moderna. La película 'El show de Truman' es una obra maestra que explora la idea de la vida de un hombre grabada 24/7 sin que él lo sepa. Weir quería difuminar la línea entre el espectador y el protagonista, y su idea habría roto la cuarta pared, poniendo a los espectadores en una situación similar a la de Truman. Aunque esta idea no se llevó a cabo, es un recordatorio de que las ideas más atrevidas del cine están más cerca de la realidad de lo que pensamos.