Pac-Man, creado por Toru Iwatani en Japón a finales de los 70, revolucionó la forma de jugar y se convirtió en un icono cultural y científico. Con más de 14.000 millones de dólares generados, Pac-Man sigue reinventándose. Su sencillez visual y jugabilidad intuitiva lo hicieron accesible a públicos que hasta entonces habían permanecido al margen del mundo gamer. El juego dio personalidad a sus enemigos, cada fantasma tiene un estilo de persecución distinto. Pac-Man trascendió los salones recreativos y entró en la ciencia, se ha utilizado para comprender cómo reaccionan humanos y animales ante la presión de la persecución. En 2010, Google lanzó un Pac-Man jugable en su página de inicio. Hoy, 45 años después, Pac-Man es un símbolo de nostalgia, innovación y un recordatorio de que la simplicidad puede ser la clave del éxito.