La película Devuélvemela, dirigida por los Philippou, es un tratado sobre la tristeza más desesperada que no dejará a nadie indiferente. La película tiene un tono enrarecido y angustioso, que busca generar malestar en el espectador. Los directores no buscan lágrimas, sino que el espectador se sienta incómodo y que las imágenes queden en su cabeza durante semanas. La película es una experiencia extrema y sangrienta, pero también es una historia adulta y descarnada que no busca complacer al público general. La película ha sido comparada con otras como Keeper y Weapons, y se espera que sea una de las mejores películas de terror del año. Los Philippou han demostrado que son una de las últimas esperanzas para hacer historias adultas y únicas en la industria del cine. La película es como unas arenas movedizas, que te absorben y no te dejan salir sin hacerte daño. La mezcla de drama, terror y gore puede llevar a la desesperación o al rechazo, pero la película lo sabe y no sube el pie del acelerador. La película es un experimento que no deja al espectador buscar una abertura en su ambiente de pura asfixia descorazonadora. La película es imprescindible en esta época estival, pero no es fácil de ver y no pretende ser cómoda para el espectador.