Kirby y el Pincel Arcoíris se lanzó en Wii U con una estética peculiar, similar a figuras de plastilina. El equipo de Nintendo redujo deliberadamente la tasa de fotogramas del juego para transmitir la sensación de una animación de stop-motion, similar al estilo Aardman Animation. Esto se hizo para recrear la sensación de una película de stop-motion, con un movimiento ligeramente entrecortado. El objetivo era impresionar al jugador como si estuviera presenciando un cortometraje de este mismo estilo. La decisión se tomó en el E3 de 2014, y el resultado fue una propuesta única en la saga de Kirby. El juego se caracteriza por su estética y su movimiento, que recuerda a las películas de Wallace & Gromit. La reducción de la tasa de fotogramas fue una decisión técnica que permitió lograr este efecto. El juego es una aventura entrañable que ofrece una experiencia única en la saga de Kirby.