Bill Murray, un actor de Hollywood, ha optado por un método de contacto poco convencional. En lugar de tener un agente o un manager, utiliza una línea gratuita 1-800 para recibir ofertas de trabajo. Esta línea no está pública y se transmite de boca a boca en la industria. Los directores o productores que deseen contratar a Murray deben llamar a este número y dejar un mensaje de voz. El actor puede escuchar estos mensajes cuando lo desee, lo que puede tardar semanas o incluso meses. Theodore Melfi, director de la película 'St. Vincent', compartió su experiencia al intentar contactar con Murray a través de esta línea. Después de dejar decenas de mensajes, finalmente consiguió hablar con el actor, quien le pidió que le enviara un guion por correo postal. Esta línea 1-800 se ha convertido en un mito en Hollywood, y solo aquellos que están dispuestos a insistir tienen la posibilidad de que Murray les regrese la llamada. Murray ha reconocido la existencia de esta línea y la utiliza como un filtro personal para evaluar las ofertas de trabajo. La razón detrás de este sistema es que Murray se cansó de los agentes y representantes que constantemente lo llamaban.