Michael Bay recibió la propuesta de dirigir 'Salvar al soldado Ryan', un drama bélico ambientado en la Segunda Guerra Mundial, pero declinó participar porque no se sentía capaz de hacer justicia al material. La película fue finalmente dirigida por Steven Spielberg, quien la convirtió en una experiencia cinematográfica inolvidable. Bay también confesó que había sido considerado para dirigir 'Black Hawk Down', pero pensó que la violencia de la guerra era demasiado para él. Spielberg llevó el realismo al máximo en 'Salvar al soldado Ryan', utilizando a 30 veteranos de guerra amputados y parapléjicos para representar a soldados desfigurados. La película se convirtió en una obra maestra del cine con temática bélica, y Bay admitió que nadie hubiera podido hacerlo mejor que Spielberg.