La película 'Mario' es una producción conscientemente pequeña pero ocurrente, dispuesta a rizar el rizo y plantar cara a los pesos pesados de la cartelera. Sin embargo, su narrativa es demasiado deudora del teatro y no se preocupa de intentar salir de su propia limitación. La trama ocurre principalmente en un salón, lo que limita la creatividad del director Guillem Miró. A pesar de sus defectos, la película funciona mejor cuando juega al misterio y a la confusión, pero no se atreve a dar el último paso y se desinfla en el tercer acto. El guion es demasiado explícito y repite en exceso las dudas sobre Mario, lo que hace que el espectador pueda adivinar lo que está por venir. La película cuenta con un elenco destacado, especialmente Daniel Bayona, que es capaz de elevar el guion y convertir algunas escenas en pequeñas gemas de pura comedia. En general, 'Mario' es una película que no sabe qué hacer con su planteamiento único y divertido, y que funciona mejor como cortometraje o obra de teatro.