La película Maspalomas, dirigida por Jose Mari Goenaga y Aitor Arregi, es un coming of age queer en la vejez que sigue la historia de Vicente, un hombre de 76 años que descubre la liberación vital y el orgullo de ser él mismo. La película se desarrolla en una residencia en plena eclosión del coronavirus y explora temas como la identidad, la libertad y la aceptación. Los directores utilizan un espacio limitado para crear una atmósfera sombría y claustrofóbica, y el protagonista, interpretado por José Ramón Soroiz, es un personaje complejo y bien armado. La película es una de las mejores españolas del año y solidifica la trayectoria casi perfecta de sus directores, que siempre innovan sin caer en el artificio. La historia se desarrolla en un entorno de tristeza y falta de empatía, pero el protagonista logra encontrar la libertad y la aceptación a través de pequeñas contradicciones y momentos de felicidad. La película es un ejemplo de cómo la narrativa audiovisual puede ser utilizada para explorar temas complejos y crear una experiencia emocional profunda. Con una duración de metraje que se desarrolla en un año especialmente cargado de calidad, Maspalomas es una obra que destaca por su originalidad y su capacidad para innovar sin perder la esencia de la historia.