La cuarta entrega de la saga The Conjuring, Expediente Warren, marca el adiós de la familia de investigadores. Con un buen trabajo del director Michael Chaves, el film es romántico y clásico, pero también un tanto perezoso. La historia sigue a los Warren, interpretados por Patrick Wilson y Vera Farmiga, en un nuevo caso en 1986. El film ha tenido un buen estreno, con 50 millones de dólares en su primer fin de semana en Estados Unidos. Aunque falta la sutileza y el espíritu lúdico de James Wan, el film mantiene un bien manejado intimismo y cierta incomodidad. La saga ha decidido terminar con esta entrega, después de una década de éxito. La familia víctima del nuevo encantamiento es anecdótica, pero el contexto ochentero es bien planteado. El film decide jugar sus bazas más seguras, sin innovar, pero con secuencias de cierta relevancia. Wilson y Farmiga vuelven a entregar su sincera interpretación, y el desenlace convencional magnifica la apuesta por el mito de la saga.