El Imperio Galáctico de Star Wars estableció una cadena de mando bien delimitada, con medidas como los cilindros de códigos en los uniformes de los oficiales imperiales. Estos cilindros no son bolígrafos, sino elementos identificativos que proporcionan información del portador y sirven para determinar el rango y nivel de acceso. Tienen formas y tamaños diferentes, pero su función no cambia. Los oficiales llevaban al menos un cilindro, dos cuando tenían acceso a zonas adicionales y/o proyectos secretos, y tres o cuatro cuando podían acceder a zonas delicadas como registros de inteligencia. Los cilindros envían y reciben datos del sistema de forma automática, lo que permite mantener localizados a los imperiales y ofrecer acceso a zonas restringidas. Esto se describe en libros de arte y conceptos de Star Wars, y se aplica a bases y estaciones como la Estrella de la Muerte.