La película 'Lo que aprendí de mi pingüino' mezcla historia, cuquismo y antifascismo, pero no siempre logra mezclar de manera coherente estas dos películas. La película se desarrolla en Argentina en 1976, durante la dictadura de Videla, y sigue la historia de un profesor que se lleva a su pingüino a todas partes y aprende gracias a él a salir adelante de un terrible bache emocional. Aunque la película tiene buenas intenciones, suaviza en exceso el golpe de estado y la sociedad argentina de los 70. La película cuenta con la actuación de Steve Coogan y un pingüino real, sin CGI. La mezcla entre realismo social, drama intimista y comedia con animales no ha salido del todo bien, pero el resultado es agradable y relativamente original. La película no alcanza nunca a ser la película que pretende ser, pero sí da un paso seguro hacia el frente pretendiendo salir de la maraña de 'feel-good movies' que nos llegan cada año.