Las PlayChoice-10 fueron unas recreativas lanzadas por Nintendo en Estados Unidos y varios países de Europa en 1986. Estas máquinas permitían a los jugadores elegir entre diez juegos de la NES con una sola moneda, y el tiempo de juego se medía por un contador. Los juegos se podían cambiar en cualquier momento, y el sistema utilizaba una paleta de colores ligeramente diferente a la de la NES. La iniciativa de llevar los juegos de NES a los salones recreativos comenzó en agosto de 1986, y en 1988, Nintendo empezó a vender consolas verticales de una sola pantalla. Se estima que se vendieron 30.000 unidades en todo el mundo, de las cuales 20.000 se repartieron por toda América del Norte y al menos 6.000 acabaron en el Reino Unido. Un total de 52 juegos de NES se adaptaron a este formato, incluyendo títulos que hoy son clásicos absolutamente atemporales. La división española de SEGA distribuyó las PlayChoice-10 en España, pero los textos de los juegos no se tradujeron al español. Las PlayChoice-10 fueron un experimento muy bien calculado, pero para 1992, la mayoría de los jugadores habían dado el salto a los 16 bits.