La película 'La ley de Jenny Pen' explora el terror psicológico de envejecer y perder el control sobre uno mismo. El director James Ashcroft utiliza una cámara vibrante y una estupenda fotografía para crear un ambiente tenso y angustiante. La película sigue a un juez serio y de moral recta que se enfrenta a un maniaco obsesionado con hacer cumplir la ley. A medida que avanza la película, el sadismo geriátrico del maniaco se vuelve cada vez más agravante, llegando a un clímax bien resuelto. La película cuenta con actuaciones destacadas de Geoffrey Rush y John Lithgow. Aunque la película puede ser predecible en algunos momentos, su discurso sobre el poder en el ocaso de la vida y la ley del más fuerte la hace apreciable. La película no es la mejor de terror del año, pero es ciertamente digna de ver.