Aaron Christophel, un creador y hacker, ha logrado jugar DOOM en un vapeador Pixo Aspire, valorado en unos 30 dólares. El dispositivo cuenta con un procesador Arm Cortex M4, una memoria flash de 384 kB y 64 kB de SRAM. Aunque el juego no se ejecuta de manera nativa, Christophel ha ideado un sistema para que el PC envíe la señal al vapeador a través de un cable USB-C, convirtiéndolo en una especie de monitor diminuto de 1,47 pulgadas. El vapeador también cuenta con un chip de Bluetooth LE y un micrófono. Christophel ha demostrado que es posible jugar DOOM en este dispositivo, lo que ha generado interés en la comunidad de gamers y hackers. El vapeador utilizado es un dispositivo sorprendentemente potente, capaz de ejecutar tareas complejas. La pantalla del vapeador es diminuta, pero suficiente para jugar DOOM. Christophel ha comentado que esta pantalla podría ser su segundo monitor, destacando la versatilidad del dispositivo. El éxito de este proyecto ha generado expectativas sobre posibles aplicaciones futuras de dispositivos similares.