La trilogía de Sam Raimi es conocida por sus personajes únicos, como J.J. Jameson, quien en la primera película de Spider-Man quería registrar el nombre de Duende Verde para ganar dinero. Jameson pensaba cobrar 25 centavos cada vez que alguien dijera el nombre del Duende Verde. Sin embargo, después de contar las veces que se menciona el nombre en la película, se encontró que solo se dice nueve veces, lo que resultaría en una ganancia de 2,25 dólares para Jameson. Esto es una cantidad muy baja en comparación con lo que Jameson esperaba. La película de Spider-Man es conocida por sus momentos memorables y personajes icónicos, como Willem Dafoe, quien interpretó al Duende Verde. La gente de Nueva York y los titulares del periódico Daily Bugle también contribuyeron a la popularidad del nombre del Duende Verde, pero en la película en sí, se menciona muy pocas veces. Esto hace que la idea de Jameson de registrar el nombre y cobrar por cada mención sea un gag gracioso que solo los más atentos pudieron reconocer.