Amazon quiso convertirse en el centro del universo del videojuego con Prime, Twitch y la nube, pero después de 15 años y miles de millones de dólares, el sueño se transformó en una pesadilla corporativa. El exvicepresidente de Prime Gaming, Ethan Evans, reveló que la empresa gastó más de 250 veces el presupuesto estimado de Valve intentando crear un ecosistema similar, pero sin comprender la comunidad. Amazon se apoyó en su infraestructura colosal, marketing agresivo y músculo financiero, pero no funcionó. El proyecto Prime Gaming nunca encontró su identidad y el servicio de cloud gaming Luna no logró despegar. El juego New World, que debía marcar el renacimiento de Amazon Games, tuvo un lanzamiento espectacular en 2021, pero pronto se desplomó bajo su propio peso. Ahora, Amazon ha confirmado que cerrará sus servidores en 2026. La caída de Prime Gaming es solo un reflejo del momento más delicado que vive Amazon desde su fundación, con 14.000 empleados despedidos y recortes drásticos en los estudios de Irvine y San Diego.