Disney ha experimentado con la IA generativa en varias producciones, como la remake en acción real de Moana y Tron: Ares. Sin embargo, estos intentos han encontrado obstáculos legales y de propiedad intelectual. En el caso de Moana, se planeó crear un deepfake digital del actor Dwayne Johnson, pero después de 18 meses de negociación, el plan fue descartado debido a preocupaciones sobre la seguridad de datos y la propiedad intelectual. En Tron: Ares, se intentó incluir un personaje de IA generativa, pero la idea fue abandonada debido a discusiones legales y la posibilidad de mala publicidad. Disney también ha enfrentado críticas por el uso de IA generativa en otras producciones, como la serie de Disney+ Secret Invasion y la campaña de marketing de Los cuatro fantásticos: primeros pasos. La inversión de Disney en Epic Games también se vio frustrada por la llegada de un avatar de Darth Vader mejorado con IA generativa en Fortnite, que generó controversia al permitir que los jugadores hicieran que el personaje dijera malas palabras e insultos. El sindicato SAG-AFTRA presentó una demanda por trabajo injusto contra Epic por el uso de IA generativa, pero recientemente se retiró la denuncia después de firmar un nuevo contrato. El resultado legal del juicio iniciado por Disney y Universal todavía no está decidido, pero parece claro que el potencial uso de la IA por parte de Hollywood no está tan cerca como se pensaba.