La película El crepúsculo de los dioses, dirigida por Billy Wilder, es considerada una obra maestra después de 75 años de su estreno. La trama sigue a un escritor que se refugia en la casa de la antigua estrella de cine Norma Desmond, interpretada por Gloria Swanson, y se convierte en su guionista. La película es un retrato crepuscular de la generación de cine desaparecida, con apariciones de iconos como Erich von Stroheim, Cecil B. DeMille y Buster Keaton. Wilder logra un equilibrio entre la observación metacinematográfica y el replanteamiento de los códigos del cine negro, creando una película apoteósica y trágica. La película es analítica y sentimental, con un toque cínico de un noir, y su rodaje es divino. La película sigue siendo relevante y apasionante después de todos estos años, y su espíritu romántico y su poder magnético siguen siendo palpables.