Hayden Christensen, actor que interpretó a Anakin Skywalker en las precuelas de Star Wars, recibió críticas negativas por su actuación. Sin embargo, el apoyo de George Lucas fue fundamental para que su trabajo saliera adelante. Durante el rodaje de La Venganza de los Sith, Christensen y Lucas salieron a caminar una noche y tuvieron una conversación que le cambió la vida. Lucas le dijo que no podía cambiar el mundo, pero que podía crear su propio mundo y invitar a otros a formar parte de él. Esta conversación le ha marcado y ha influido en la forma en que vive su vida. Christensen ha encontrado redención en los últimos años, especialmente con su regreso al personaje de Anakin en proyectos como Ahsoka. La conversación con Lucas le enseñó a confiar en su talento y a valorar a las personas que sí valoraban su trabajo.