En la producción de Star Wars: El Imperio Contraataca, el equipo de Industrial Light & Magic (ILM) necesitaba crear una gran cantidad de modelos de asteroides para la secuencia de persecución. Ken Ralston, responsable del departamento de cámaras, sugirió utilizar patatas reales como base para algunos de los asteroides. El equipo pintó y modificó las patatas para darles un aspecto rocoso, utilizando un tubo con puntas similar al empleado en la espuma de poliestireno. Esta técnica permitió ahorrar tiempo y dinero en la producción. La película, estrenada en 1980, es la segunda entrega de la saga Star Wars y sigue las aventuras de Han Solo, la Princesa Leia y sus aliados mientras intentan escapar del Imperio Galáctico. La escena de los asteroides es una de las más icónicas de la película y ahora se sabe que algunas de las rocas espaciales fueron creadas utilizando patatas. El uso de patatas como asteroides es un ejemplo de la creatividad y el ingenio del equipo de producción de la película.