La película 'Tuya para siempre' (1932) dirigida por Dorothy Arzner es una joya previa al Código Hays que muestra la crudeza del alcoholismo sin dar lecciones morales. La historia sigue a Jerry y Joan, una pareja que se casa a pesar de la adicción de Jerry al alcohol. A medida que la película avanza, se muestra la autodestrucción de Jerry y la codependencia emocional de Joan. La película es una radiografía amarga del matrimonio y la adicción, y su dirección es decisiva para convertir lo que podría haber sido una farsa romántica en una historia trágica. La película sigue siendo relevante hoy en día por su audacia y modernidad, y es considerada una de las mejores películas sobre la adicción. Fue estrenada en 1932 y cuenta con actuaciones de Fredric March y Sylvia Sidney. La película es un ejemplo de cómo una mujer detrás de la cámara podía filmar la oscuridad con claridad en una época en que Hollywood no estaba dispuesto a abordar temas incómodos.