La película 'La cruz de hierro', dirigida por Sam Peckinpah, es considerada una de las mejores películas bélicas de todos los tiempos. Fue filmada en 1977 y cuenta con 132 minutos de crudeza descarnada. Orson Welles comparó esta película con 'Sin novedad en el frente', un clásico de la literatura antibélica. La película sigue siendo un hito en el género bélico y su lectura sobre la guerra y las cadenas de mando sigue resonando casi 50 años después. La película tiene un tratamiento ultraestilizado de la violencia y un ligero desequilibrio entre la acción y los pasajes dramáticos. La película está ambientada en el frente oriental de la Segunda Guerra Mundial y cuenta la historia desde el punto de vista del soldado. La película es un ejemplo de cómo la guerra puede ser absurda y cómo las cadenas de mando pueden ser inservibles. La película es considerada una obra maestra del cine bélico y sigue siendo relevante en la actualidad.