En Estados Unidos, el uso de subtítulos está aumentando debido a que los diálogos en series y películas se escuchan cada vez peor. Esto se debe a la modernidad de las técnicas de grabación y edición de audio, que hacen que los diálogos sean más difíciles de distinguir. Los profesionales del sonido, como Tom Fleischman, ganador de un Oscar, afirman que los micrófonos más modernos y estilos de actuación más íntimos hacen que los actores susurren o hablen con poca fuerza, lo que complica que la voz se escuche claramente. Además, la mezcla final de audio en post-producción incluye múltiples capas de efectos, música y ambientes que dificultan que los diálogos se entiendan. Desde 2010, plataformas como Netflix, Hulu y Amazon Prime han agregado subtítulos a sus producciones para mejorar la accesibilidad, lo que ha resultado ser más barato que editar múltiples pistas de audio. Esto ha llevado a que millones de espectadores en Estados Unidos utilicen subtítulos para entender mejor los diálogos, incluso en producciones en inglés.