Wes Anderson es conocido por su estilo personal en el cine. Bill Murray le propuso rebajarse el sueldo para trabajar en 'Academia Rushmore', cobrando lo mismo que Jason Schwartzman. Esta práctica se convirtió en la manera de trabajar de Anderson, lo que ha permitido mantener bajos los presupuestos de sus películas. 'Life Aquatic' es la más cara con un presupuesto de 50 millones, mientras que 'Moonrise Kingdom' costó 16 millones y 'El gran hotel Budapest' costó 25 millones. Gene Hackman se opuso a esta medida en 'Los Tenembaums', pero finalmente aceptó. Anderson ha podido atraer a estrellas de Hollywood sin gastar demasiado, gracias a esta estrategia.