La película Blade Runner, estrenada hace 43 años, es un ejemplo de cómo varios elementos se alinean para crear una obra maestra. Ridley Scott, el director, destaca la importancia de la banda sonora de Vangelis, que cambió la película al aproximarse de un modo no ortodoxo. Vangelis ignoró los temps y se centró en crear un paisaje sonoro que cautivó a Scott. La clave de la banda sonora fue crear un sonido que no era música, sino un subtexto que precedía a la explosión de sonidos y música. Scott describe el momento en que escuchó la propuesta de Vangelis como un momento de revelación, y afirma que la banda sonora fue el corazón y el alma de la película. La colaboración entre Scott y Vangelis dio como resultado una obra que sigue siendo un referente en la ciencia ficción después de más de cuatro décadas.