La película 'Masacre (Ven y mira)' dirigida por Elem Klimov en 1985, es considerada una de las mejores películas de guerra de todos los tiempos. La historia sigue a Flóra, un adolescente bielorruso que se une a la resistencia contra la ocupación nazi en 1943. Klimov apostó por una autenticidad visceral, utilizando escombros reales, fuego genuino y balas auténticas para sumergir al espectador. El rodaje se llevó a cabo en la reserva natural de Berezinsky, en Bielorrusia, durante nueve meses, y se filmó en orden cronológico. Se utilizaron explosivos reales y munición real en los tiroteos, lo que incrementó el riesgo para el equipo y los actores. La película también incorporó actores no profesionales, muchos de ellos sobrevivientes de la guerra, quienes aportaron una autenticidad emocional. El resultado es una película que no busca solo narrar una historia, sino transmitir una sensación: la guerra como un monstruo insaciable que devora todo a su paso.