SEGA lanzó el Mega Modem en 1990, un dispositivo que permitía a los jugadores japoneses acceder a servicios en línea, descargar juegos y realizar operaciones bancarias. El modem se conectaba al puerto trasero de la Mega Drive y ofrecía una velocidad de 1.200 bps. El servicio Sega Game Toshokan requería una suscripción de seis meses valorada en 4.800 yenes y permitía descargar juegos pequeños directamente a la RAM de la consola. El Mega Modem tuvo una vida breve, cesando su producción en 1992, pero su legado fue importante para el desarrollo de servicios en línea en consolas. El servicio Sansan se lanzó en 1994 y estiró la vida de la iniciativa. El Mega Modem permitía jugar en línea con títulos como CyberBall y ofrecía transmisiones en vivo de partidos de béisbol. La producción del Mega Modem cesó en 1992 y el servicio Sega Game Toshokan finalizó. A pesar de su breve vida, el Mega Modem fue un pionero en la conectividad en línea en consolas.