La temporada 4 de 'The Witcher' ha tenido un desastroso debut con 7,3 millones de visualizaciones, menos de la mitad de los 15,2 millones de la tercera temporada y mucho menos que los 18,5 millones de la segunda. La marcha de Henry Cavill y la llegada de Liam Hemsworth han sido clave en este hundimiento. La serie ya tiene rodada la quinta y última temporada, por lo que Netflix no puede cancelarla ahora. La plataforma ha lanzado la temporada 4 y la película 'Las Ratas: Una historia de The Witcher' de manera poco promocional, lo que ha llevado a una devaluación total de la serie. La temporada 4 ha sumado 7,4 millones de visualizaciones en su segunda semana, una cantidad muy baja para una serie con un presupuesto descontrolado. La película no ha entrado en el Top 10 semanal de Netflix. La serie que fue uno de los grandes emblemas de Netflix ahora se enfrenta a un final triste.